Angela no dejaba de pensar en su aroma, sus manos, sus ojos ... quería sentirlo ahí al lado suyo todo el tiempo posible, no dejaba de recordar aquella noche en la que Mauricio la llevo al restaurante con mejor vista de la ciudad, la mesa al lado de la chimenea, con Sinatra como música de fondo y un vino caliente brindando porque la vida les daba la oportunidad de compartir aquel momento, ... esa noche en la que se besaron una y otra vez hasta que el reloj marco la hora de partir...
en ese preciso instante sonó el su tel
-hola Ann,
- te he pensado mucho el día de hoy, nos vemos?
- vale Mao, cuando salga de la oficina te marco para ver en donde nos vemos!
-ok vale
-te mando un beso!
Angela no pudo trabajar mas durante ese día ansiaba con ganas que llegara la hora de la salida, la cantidad de gráficas que debía hacer quedaron relevadas por la música que poco a poco se apropió del lugar de trabajo y de su cabeza.....

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